El reflejo roto en los espejos, me siento observada y te observo, la madrugada nos calma y vamos descubriendo quien es quien sin las palabras, solo ojos sostenidos por la incertidumbre, cada vez más cerca.
La noche está cerrada sobre nosotros, se van apagando las farolas y la oscuridad sobreviene dulce y secreta; no tengas miedo, no te haré daño...






1 comentarios:
Camaleónica... si los camaleones destilaran sensualidad.
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